El arroz es uno de los cereales más consumidos y, de hecho, es el segundo de mayor producción en el mundo.
Reconocido por sus múltiples utilidades en la gastronomía y su amplia variedad de nutrientes esenciales, es un alimento básico en la dieta de millones de personas.
De hecho, por sus destacadas propiedades, es un ingrediente muy útil en lo que tiene que ver con el cuidado de la piel y el cabello.
La historia cuenta que estas utilidades las descubrieron las mujeres japonesas, quienes notaron sus manos más suaves y hermosas tras lavar el ingrediente en las arroceras. Con el paso del tiempo también se determinó que es un excelente agente exfoliante, ideal para eliminar las células muertas y todo tipo de impurezas de la piel.
Por si fuera poco, ayuda a regular el pH cutáneo, disminuyendo el exceso de producción de grasa, el acné y otros problemas comunes. Aunque algunos lo desconocen, sus aplicaciones cosméticas continúan vigentes y pueden ser muy útiles en la rutina de belleza.
Al moler los granos de arroz podemos preparar un producto exfoliante para revitalizar la piel, combatir los puntos negros y eliminar las células muertas.
Sus propiedades le dan un aspecto luminoso, joven y libre de imperfecciones.
Ingredientes
- ¼ de taza de arroz Doña Ana (50 g)
- 1 cucharada de aceite de coco orgánico (15 g)
¿Cómo prepararlo?
- Muele el arroz Doña Ana hasta convertirlo en polvo y mézclalo con la cucharada de aceite de coco.
- Tras obtener una pasta homogénea, frota el tratamiento por todo el rostro con suaves movimientos circulares.
- Deja que actúe de 5 a 10 minutos y enjuaga.
- Úsalo 2 o 3 veces a la semana.