Anteriormente ya hemos hablado de los beneficios del consumo de arroz en nuestra dieta alimenticia: proporciona energía, controla la presión arterial, protege la piel, previene contra el cáncer y el alzhéimer y previene la obesidad. En 2018 el creciente índice de obesidad en España alcanzó el 27% de la población y se prevé que en la segunda mitad de 2019 este dato siga aumentando. Hoy ahondamos en el arroz como regulador del índice de obesidad, una virtud tan especial que mereces descubrir cuanto antes.
La tasa de obesidad es baja en sociedades que consumen arroz como alimento básico
¿Sabías que los asiáticos suelen ingerir de media 150 gramos de arroz por día? Este tipo de dieta ayuda a reducir la tasa de obesidad ya que el arroz contiene un índice muy bajo de lípidos. Nos proporciona ácidos grasos mono y polisaturados y, además, tiene un elevado porcentaje de vitaminas y minerales. Esto, se traduce en numerosos beneficios, entre los que destacamos:
Sin embargo, en países en los apenas se ingieren 14 gramos al día (Francia 15 g, Reino Unido 19 g, los Estados Unidos 19 g, España 22 g, Canadá 24 g, Australia 32 g o Argentina, que figura en el puesto 78 con una media de 22,5 gramos) se usa el este cereal a modo de alimento saciante (como guarnición), que según cómo se cocine tendrá un mayor o menor aporte calórico.
Al no darle la suficiente importancia a este alimento tendemos a ingerirlo con otros como carnes rojas, fritos y salsas; que son menos recomendables por su alto índice de grasas y, por tanto, se traduce en un mayor índice de obesidad y carencia de vitaminas esenciales para el organismo.
¿Cómo aumentar el consumo de arroz en nuestra dieta?
Ahora que conoces estos beneficios del arroz toca ponerlo en práctica. ¡Ahí van una serie de recetas que te ayudarán a hacer tu planning semanal y comer más variado: recetario! ¡Que aproveche!